Rotonda en herradura lateral


¿De dónde proceden todos estos gritos tan sonoros, estos tonos de voz tan molestos? No hablo de niños, los niños son niños. Entro por la rotonda para salir en herradura lateral y de pronto un hombre en la cepa de entrada contra mi dirección se pone a chillarme, freno. Primero creo que me quiere avisar de algo, pero no. Se está desgañitando contra mi. Le miro, gafas de sol. El hombre va con el aire acondicionado así que sólo le oye su mujer con cara de agobio. Le sigo mirando. Menos mal que estamos en un lugar remoto y nadie entra por esta rotonda. Sólo él, su mujer y yo, sintetizando el mundo. No sé qué decirle salvo la pura verdad: señalo hacia él con mi brazo derecho completamente extendido y el índice hacia abajo: TÚ ESPERAS, NO LO VES? TÚ ESPERAS. Su Toyota plateado está parado sobre un triángulo invertido: GIVE WAY. Sigue gritándome. Por un momento quiero esperar a ver si tiene un ictus. Pero no tengo tanto tiempo. TÚ ESPERAS PAYASO. Avanzo y me voy por mi camino, hacia un polígono retrofuturista hundido en el sol de la tarde. El incidente me deja incómodo. Me gustaría mucho que me hubiera seguido. Tenía muchas ganas de que intentara pegarme y sentirme inundado por la alegría que extrañamente me da la vergüenza ajena operando una vez más. 


Comments

Popular Posts